Me duele un diente al morder: qué puede ser

Endodoncia en la Clínica Dental Vidal Castellano, Las Palmas de Gran Canaria

Muerde algo y, de repente, un pinchazo en un diente concreto. A veces solo con alimentos duros, a veces con cualquier cosa. Es una de las molestias dentales más frecuentes y también de las que más se dejan pasar, porque entre una vez y otra el diente parece estar bien.

El dolor al morder no es un diagnóstico, es una señal. Detrás puede haber causas muy distintas, desde algo sencillo de resolver hasta un problema que conviene tratar pronto. Vamos a repasar las más habituales y cuándo no conviene esperar.

Las causas más habituales

Una caries que ha avanzado

Cuando la caries atraviesa el esmalte y llega a la capa interior del diente, la presión al masticar puede provocar dolor. Suele acompañarse de sensibilidad al frío o a los dulces. Detectada a tiempo, se resuelve con un empaste.

Un empaste que ha fallado o queda alto

Si el dolor aparece después de hacerse un empaste, puede que haya quedado ligeramente más alto de lo debido y ese diente choque antes que los demás al cerrar la boca. Es un ajuste rápido. Si el empaste es antiguo, puede haberse filtrado o desgastado y dejar pasar la caries por debajo.

Una fisura en el diente

Los dientes pueden agrietarse por apretar, por morder algo muy duro o simplemente por los años. La fisura no siempre se ve, ni siquiera en una radiografía. La pista típica es un dolor agudo y breve al morder, sobre todo al soltar, en un diente concreto.

Un problema en el nervio

Cuando la infección o la inflamación alcanzan la pulpa —el tejido interior del diente, donde están el nervio y los vasos—, el diente puede doler al morder, al tocarlo o incluso de forma espontánea. Si la infección se extiende a la punta de la raíz, puede notarse el diente «más largo» o la encía hinchada. En estos casos el tratamiento suele ser una endodoncia, que permite conservar el diente.

Las encías y el hueso

Una inflamación de la encía alrededor de un diente, o una periodontitis que ha hecho perder soporte, puede hacer que el diente moleste al masticar o se note algo móvil. Aquí el problema no está en el diente, sino en lo que lo sujeta, y se trata con periodoncia.

Apretar o rechinar los dientes

Quien aprieta los dientes por la noche o en momentos de tensión puede despertarse con varias piezas sensibles al morder, a veces con molestias en la mandíbula. El dolor suele ser más difuso y cambia según la temporada.

Algo que no es del diente

Una sinusitis puede hacer que duelan los dientes superiores de atrás al masticar o al agacharse, porque sus raíces están muy cerca de los senos maxilares. Si coincide con un resfriado y afecta a varios dientes a la vez, esta es una posibilidad a tener en cuenta.

Cómo es el dolor y qué suele indicar

  • Pinchazo breve, en un diente concreto, al morder o al soltar: sugiere una fisura o un empaste alto.
  • Dolor que se queda un rato después de morder o de tomar algo frío: puede indicar que el nervio está afectado.
  • Dolor constante, que late, con el diente sensible al tocarlo: orienta a una infección en la raíz.
  • Molestia en varios dientes, sobre todo al despertar: más propio de apretar los dientes.

Son pistas, no un diagnóstico. Varias causas pueden darse a la vez y solo la exploración permite saber cuál es la suya.

Cuándo no conviene esperar

Pida cita cuanto antes si el dolor:

  • dura más de unos días o va a más,
  • le despierta por la noche o aparece sin morder,
  • se acompaña de hinchazón en la encía o en la cara, o de mal sabor de boca,
  • aparece junto con fiebre o malestar general.

Esperar a que se pase rara vez ayuda. Una fisura pequeña puede convertirse en una fractura, y un nervio inflamado puede acabar infectado. Cuanto antes se mira, más sencillo suele ser el tratamiento.

Qué puede hacer mientras tanto

  • Mastique por el otro lado y evite alimentos muy duros o pegajosos.
  • Evite los cambios bruscos de temperatura en la boca.
  • Mantenga la higiene de la zona con cuidado, sin dejar de cepillarse.
  • Si necesita un analgésico, use el que tome habitualmente y consulte con su médico o farmacéutico ante cualquier duda.

Qué se hace en la consulta

El diagnóstico combina varias pruebas sencillas: la exploración del diente, pruebas de mordida para localizar exactamente cuál duele, pruebas de sensibilidad para saber cómo está el nervio y una radiografía para ver lo que no se aprecia a simple vista. Con eso se decide el tratamiento, que puede ir desde ajustar un empaste hasta una endodoncia o una corona que proteja un diente fisurado.

Preguntas frecuentes

Si el dolor se ha ido, ¿puedo olvidarme?

No siempre. Algunos problemas del nervio dejan de doler porque el nervio ha dejado de responder, no porque se hayan curado. Si el diente le dolió de forma clara, conviene revisarlo aunque ahora esté tranquilo.

¿Un diente fisurado se puede salvar?

Muchas veces sí, sobre todo si se trata pronto. Según la profundidad de la fisura, puede bastar con proteger el diente con una corona, o puede necesitar además una endodoncia.

¿La endodoncia duele?

Se hace con anestesia local y, en la mayoría de los casos, la sensación es parecida a la de un empaste. Lo que más dolor causa es precisamente el problema que la endodoncia resuelve. Para pacientes con mucho miedo al dentista, en la clínica contamos también con sedación consciente, con médico anestesista.

El paso siguiente

El dolor al morder tiene solución en la gran mayoría de los casos, y casi siempre es más sencilla cuanto antes se diagnostica.

En la Clínica Dental Vidal Castellano la primera visita es gratuita e incluye la valoración del especialista, la radiografía y el presupuesto. Si el problema está en el nervio, en nuestra página de endodoncia en Las Palmas explicamos cómo es el tratamiento paso a paso.

¿Tiene dudas sobre su caso?

La primera visita en nuestra clínica de Las Palmas es gratuita e incluye la valoración del especialista, la radiografía y un presupuesto por escrito, sin compromiso.

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